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Alejandro López de Romaña Alvizuri


Manuel Fernando Alejandro Arturo López de Romaña Alvizuri (*Arequipa, 26 de febrero de 1846-  + 9 de febrero de 1917) fue un político peruano. Fue Ministro de Gobierno y Presidente del Consejo de Ministros, en 1897.

Fue hijo de Juan Manuel López de Romaña y Fernández Pascua y de María Josefa Alvizuri y Bustamante, miembros de la aristocracia arequipeña de origen colonial. Su padre se dedicaba a la agricultura y era dueño de inmensas haciendas en los valles de la costa y de fincas en la campiña serrana. Su hermano, el ingeniero Eduardo López de Romaña, llegó a ser presidente del Perú (1899-1903).

Fue Prefecto de Arequipa, y luego Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Gobierno, en el gobierno constitucional de Nicolás de Piérola. Su gabinete se constituyó el 25 de noviembre de 1897 y lo integraban: Enrique de la Riva Agüero(Relaciones Exteriores); Ignacio Rey (Hacienda); José Antonio de Lavalle y Pardo (Justicia e Instrucción); el coronel José Rosa Gil (Guerra); y Ricardo L. Flores Gaviño (Fomento). Al cabo de un mes renunció en solitario, para no refrendar el cúmplase a la ley del matrimonio civil, ya que, según él, iba contra sus principios y convicciones.

Al acercarse el término del gobierno de Piérola, los demócratas o pierolistas propusieron a Alejandro postular a la presidencia de la República, en las elecciones de 1899. Pero rechazó la oferta y recomendó que el designado fuera su hermano Eduardo, quien resultó finalmente elegido presidente.

Referencias

Delgado, Jaime: Hispanoamérica en el siglo XX. Ediciones Rialp, 1992. 
Basadre Grohmann, Jorge: Historia de la República del Perú (1822 - 1933), Tomo 11. Editada por la Empresa Editora El Comercio S. A. Lima, 2005. ISBN 9972-205-73-8 (V.11).


Predecesor:
Manuel Pablo Olaechea
Presidente del Consejo de Ministros del Perú
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25 de noviembre de 1897 - 23 de diciembre de 1897
Sucesor:
Enrique de la Riva Agüero
Predecesor:
Lorenzo Arrieta
Ministro de Gobierno y Policía del Perú
Escudo nacional del Perú.svg

25 de noviembre de 1897 - 23 de diciembre de 1897
Sucesor:
José María de la Puente

Juan Manuel Polar Vargas


Escritor y maestro. Juan Manuel Polar Vargas nació en Arequipa el 22 de febrero de 1868, siendo sus padres el entonces Ministro de Relaciones Exteriores doctor Juan Manuel Polar y Carasas y la señora María Manuela Vargas y Maldonado. Sus datos biográficos son escasos, no obstante haber sido un importante personaje, pero de sus primeros catorce años es poco lo que se conoce.

Durante 54 años, o sea desde su mocedad vivió dedicado a la enseñanza, primero en colegios particulares y desde 1902 en el Colegio Nacional de la Independencia, donde dirigía la sección primaria y donde era el mentor paternal de los alumnos y el consultor sereno de los profesores, siendo respetado y querido por unos y otros en máximo grado.

Su discípulo, Federico More lo recordaba así: "Nosotros, en el colegio, no lo conocíamos sino por don Juan Manuel. Lo comparábamos con los profesores severos y con los inspectores inexorables; sabía olvidarse de cuándo no sabíamos dar la lección. En ese colegio de incrédulos, de masones y de ateos -lo diremos con las palabras que las viejas usaban entonces- don Juan Manuel fue el único que nos llevó y nos infundió un encantador y aristocrático sentido religioso. No nos enseñó la piedad, sino que nos enseñó a ser piadosos".

Sobre sus clases, Horacio Morales Delgado nos cuenta: "Las mañanas estaban destinadas por él para 'sus piojos' de primaria; y cuando llegaba, a la primera hora, al Colegio, yo dejaba invariablemente todo quehacer de director y le acompañaba hasta su aula del día. Los chiquillos ya habían adelantado una comisión receptora que requería de su maestro la entrega de los anteojos, la cigarrera, los fósforos, la libreta de anotaciones para alinearlos anticipadamente sobre el pupitre. La clase íntegra esperaba ansiosa, diariamente, como si cada día fuese la primera vez, después de mucho tiempo, de la llegada de una persona muy querida".

También fue catedrático de la Universidad de San Agustín, la que le otorgó el grado de Doctor Honoris Causa, en mérito de su brillante labor intelectual y académica.

Otras actividades desarrolladas por Juan Manuel Polar fueron las siguientes: Secretario de la Junta Departamental mientras subsistió dicha institución; miembro del Directorio del Tranvía Eléctrico de Arequipa; Secretario de la Sociedad Eléctrica de Arequipa. También asesoró a la Cámara de Comercio de Arequipa en la realización de la Conferencia Económica de la Región del Sur, en febrero de 1932.

Publicó varios trabajos literarios notables como "Don Quijote en Yanquilandia" (1925), en que criticó con penetración y donosura los defectos de la civilización norteamericana a la vez que maneja el idioma como un consumado estilista. Nos ha dejado "El Tanka" un hermoso cuento de navidad de tema criollo y de gran sentido espiritual.

En los últimos años escribió dos libros sobre temas filosóficos, sociales y económicos: "Al Margen" y "Comentarios" reveladores de su múltiple cultura y llenos de agudas observaciones.

Su casa era el centro de un cenáculo, al que se llamó "Pajpaquería". Un contertulio escribió: "Era siempre en la tarde, en esa casona ya histórica de la calle Santa Catalina. Allí, desde hacía tal vez mas de 30 años, se reunían los varones destacados de ese pueblo, quienes constituían la original sociedad llamada de los 'pac-pacos'. Diríase que don Juan Manuel oficiaba de Gran Maestro por obra y gracia de sus títulos imponderables. En ese acogedor ambiente, sin protocolos molestos, se hacía deliciosa tertulia hasta sonadas las 9, hora en que el concurso abandonaba ese rincón amado e inolvidable, henchidas las almas de ternura y las mentes tonificadas con tanto bueno que prodigaba siempre aquel cerebro de oro que fuera don Juan Manuel".

Creyente convencido dio muestras de su religiosidad, confesando públicamente sus creencias; y fue gran devoto de San Francisco de Asís.

Falleció el 22 de marzo de 1936, a los 68 años. El gobierno del mariscal Oscar R. Benavides se asoció al sentir público y decretó duelo para todo el departamento de Arequipa el día 23- El sepelio partió de su casa. Arrastraron el duelo sus sobrinos Manuel G. Suárez Polar, Carlos A. Polar Ramos, Juan Manuel y Mario Polar Ugarteche y Jorge Camino Polar. Concurren a la traslación de sus restos los colegios, sindicatos, las autoridades, el vecindario.

El martes 24 decía "El Pueblo": "El unánime dolor que la desaparición de don Juan Manuel Polar, ha producido en la ciudad entera, se tangibilizó en forma imponente y conmovedora en el excepcional acto fúnebre de ayer. Arequipa formando toda una ola humana, acompañó desde Santa Catalina hasta el Cementerio General, los restos del llorado y eminente maestro ".

A los cinco meses de su fallecimiento quienes fueron sus alumnos le erigieron en el Colegio de la Independencia Americana una estatua en bronce, cuya dedicatoria reza: "¡Al más querido maestro de todos los tiempos!". Un colegio lleva su nombre, así como un parque en la zona residencial de El Vallecito.

Consúltese:

Federico More. Andanzas de Federico More. Lima 1989-

Horacio Morales Delgado. Estampas de un Colegio Centenario. Lima 1958.

Mario Polar Ugarteche. Viejos y nuevos tiempos. Cartas a mi nieto. Lima, 1969.

Juan Manuel Polar. Don Quijote en Yanquilandia. Editorial Juvenilia. Cartagena (España). S/f.

FRANCISCO MOSTAJO .Juan Manuel Polar y la "Pacpaquería". En: Francisco Mostajo. Antología de su Obra. Tomo V. Historia: Personajes. Octubre 2002. Diario "EL PUEBLO" (1936).

Horacio Morales Delgado




Nació en Arequipa el 15 de febrero de 1893, siendo sus padres el doctor Víctor N. Morales Salas rector de la Universidad de San Agustín y doña Victoria Delgado de Morales. Cursó sus estudios en el Colegio de la Independencia Americana y posteriormente en la Universi­dad de San Agustín donde se graduó de Bachiller con la tesis "La Constitución del Perú" y de Abogado y Doctor en Jurisprudencia con la tesis "El Retracto". Fue Relator de la zona militar.

Su principal actividad fue la de maestro. En 1937 fue nombrado director del plantel, cargo que desempeñó durante 18 años realizando una magnífica labor que le conquistó la simpatía general del alumnado y de los maestros. Durante su gestión se inauguró el nuevo local en la urbanización IV Centenario. Contaba con una plana docente numerosa, ya que la población escolar ascendía a 1600 alumnos repartidos en 32 secciones. Se iniciaron las gestiones para dotar al plantel de un pabellón de internado por ser de gran necesidad, dada la cantidad de estudiantes que procedían de provincias. Se estrenó el himno del Colegio, cuya letra pertenece al Dr. Federico M. Ugarte Carrera y la música a Don Be­nigno BaIlón Farfán. También se inauguró la sección nocturna en 1943.

En 1941 el Concejo Provincial de Arequipa premió su labor magisterial al frente del Colegio de la Independencia Americana otorgándole la Medalla de Oro de la ciudad.

El 22 de diciembre de 1957 falleció en Lima privando a Arequipa de uno de sus hijos ilustres y al magisterio nacional de uno de sus más grandes exponentes. Amigo sincero y caballeroso se ganó la consideración y afecto de maestros, alumnos y de todos cuantos tuvieron la oportunidad de tratarlo.

Fuente: http://lai.web44.net/Horacio-Morales

Mariano Andrés Belaúnde de la Torre


Mariano Andrés Belaúnde de la Torre, (Arequipa, 1849-  Lima, 9 de febrero de 1921) abogado, empresario y político peruano. Ministro de Hacienda y Comercio (1899-1900).

Hijo de Mariano Javier de Belaúnde y Zúñiga, y Margarita de la Torre y Luna Pizarro. Cursó estudios en el Seminario de San Jerónimo y luego ingresó a la Universidad de San Agustín, donde se recibió de abogado.

Heredó de su padre varias propiedades agrícolas, a las que se sumaron las aportadas por su cónyuge. Se dedicó al comercio y, gracias a su dinamismo, hizo fortuna exportando lanas, cueros, aguardiente, oro y caucho. Su casa comercial llegó a mover un capital de un millón de soles, cifra elevadísima por entonces, y los comerciantes del sur de país lo tenían como una confiable caja de ahorro. En la ciudad de Arequipa fue uno de los promotores de la Unión Católica y se contó entre los fundadores del diario El Deber.

Se afilió al Partido Demócrata o pierolista, siendo elegido diputado por la provincia de Camaná en 1899. El presidente del PerúEduardo López de Romaña lo convocó para que fuera su primer Ministro de Hacienda, cargo que desempeñó de 8 de septiembre de 1899 a 7 de agosto de 1900. Culminada su gestión, el presidente López de Romaña, actuando de manera apresurada, lo acusó de haber realizado turbias operaciones con los fondos públicos.

Para enfrentar dicha acusación, Mariano A. Belaúnde renunció a su inmunidad parlamentaria. La operación crediticia que había realizado durante su gestión como ministro, motivo del escándalo, era la siguiente: para remesar dinero a Europa y asegurar su secreto (ya que estaba destinado a comprar armamento), Belaúnde vendió letras de cambio a la tesorería. Esas letras contaban con el respaldo de su reputada solvencia, que daba la misma seguridad que la de un banco, como ya dijimos. Pero en cierto momento la casa de París que debía aceptar los documentos cambiarios, demoró en hacerlo por una eventual dificultad que se presentó. Y fue entonces cuando estalló el escándalo. De no haber ocurrido ello, sin duda alguna las letras hubieran continuado siendo pagadas. En todo caso, estaban respaldadas por la fortuna de Belaúnde. Es necesario señalar que dicha operación crediticia estaba desprovista de dolo y se realizó de manera transparente, con conocimiento público (el secreto era solo para el exterior). No obstante, Belaúnde fue puesto en prisión hasta mayo de 1903 y sus bienes fueron confiscados. La Cámara de Diputados lo acusó ante el Senado, el cual, con el solitario voto en contra de Francisco García Calderón, declaró que había lugar a formación de causa.

Belaunde fue defendido sucesivamente por Guillermo Seoane y Manuel Augusto Olaechea, siendo finalmente absuelto por la Corte Suprema, la cual, no obstante, le imputó malversación, infracción que consiste nada más que en dar a los fondos públicos destino diferente del previsto por la ley. Belaúnde insistió en demostrar la corrección de sus procedimientos, logrando al fin su definitiva rehabilitación con la Ley 2004 de 7 de noviembre de 1914 en la que se declaró «que se halla plenamente probado que fueron absolutamente injustificados los perjuicios causados» en su reputación y su fortuna.

Descendencia

Se casó con Mercedes Diez Canseco y Vargas, una ilustre dama de una de las familias más importantes del Perú, hija del general Pedro Diez Canseco Corbacho, que fuera presidente de la República en tres oportunidades (1863,1865 y 1868).
Fue padre de:
Víctor Andrés Belaúnde Diez Canseco (1883-1966), diplomático, filósofo, profesor universitario, historiador y escritor, uno de los más grandes intelectuales que ha tenido el Perú. Autor de La Realidad Nacional y Peruanidad. Fue canciller del Perú en 1957 y presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1959.
Rafael Belaúnde Diez Canseco (1886-1972) abogado, político y diplomático, que desempeñó los cargos de Embajador durante el segundo gobierno del presidente Óscar R. Benavides y Presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Gobierno del gobierno del presidente José Luis Bustamante y Rivero (1945-1946). Fue padre de Fernando Belaúnde Terry, que llegó a ser dos veces Presidente de la República del Perú.

    José Antonio Eulalio de Peralta y Rivera de las Roelas


    José Antonio Eulalio de Peralta y Rivera de las Roelas ( Arequipa, 9 de febrero de 1727 - † Cádiz, 24 de octubre de 1795) fue un noble criollo y marino de la Real Armada Española. VII marqués de Casares y virrey electo de Nueva Granada.

    Sus padres fueron Pedro de Peralta y Tebes Manrique de Lara, y María Mayor de Rivera y Roelas Bustíos de Peralta. Con el el propósito de seguir la carrera naval, viajó a la península en 1749, ingresando a la Academia de Guardiamarinas de Cádiz. Inició su carrera naval con el grado de alférez de fragata en 1754, a bordo del jabeque Garzota participó en la primera campaña de Argel, luchando contra la armada de Archimussa (1755), luego del cual fue ascendido a alférez de navío, y luego en la segunda donde asistió en el bombardeo de la fortaleza de Babansón y del puerto de Mala Mujer. 

    Ascendido a teniente de fragata (1760), concurrió a las tres campañas del Canal de la Mancha, y como teniente de navío (1767) a la de Gibraltar. Viajó a América varias veces, estando en Veracruz, Puerto Rico y, ascendido a capitán de fragata (1776), se desempeñó en La Habana como comandante general de la plaza (1778). Luego de ser promovido a capitán de navío (1779), ejerció el comando de la fragata Santa María de la Cabeza con la cual cruzó el Estrecho de Magallanes (1787) y arribó al Callao para entregar pliegos confidenciales al virrey Teodoro de Croix (1788). Ascendido a brigadier (1789) y a cargo del navío San Antonio acudió al socorro de Orán (1790) y a la campaña contra el Sultán de Marruecos (1791). Debido a sus méritos, el Rey lo hizo gentilhombre de cámara con ejercicio y entrada. Promovido a jefe de escuadra (1794), fue nombrado virrey de Nueva Granada (1795), pero estando por embarcarse en el navío San Ramón, sufrió un ataque de apoplejía, muriendo en Cádiz y siendo sepultado en la iglesia del Convento de las Descalzas.

    Descendencia

    Contrajo matrimonio con María Teresa de Astraudí Orosia y Villaplana, con la cual tuvo los siguientes hijos:

    María Fernanda de Peralta y Astraudí, casada con Manuel Morales y Ugalde, con sucesión.
    Manuel José de Peralta y Astraudí, casado con María Rosa Panizo y Remírez de Laredo, con sucesión.

    Referencias

    Alberto Tauro del Pino. Enciclopedia Ilustrada del Perú. Lima: PEISA, 2001

    Andrés Meneses del Pino


    Hijo del agricultor Melchor Meneses Salas y de Luisa Pino de Meneses, nació Andrés el 3 de febrero de 1842 en Tiabaya. Después de realizar sus estudios primarios, presumiblemente en su pueblo natal, ingresó al Colegio de ía Independencia Americana, donde fue discípulo del deán Juan Gualberto Valdivia.

    En la Universidad de San Agustín se graduó de bachiller en Derecho (1858). Hizo su práctica forense en el estudio del doctor Teodoro La Rosa, primero y en el del doctor Manuel Alcázar, después. Paralelamente ingresó a la Academia de Práctica Forense, que, en Arequipa, dependía de la Academia Lauretana. En 1863 se recibió de abogado ante la Corte Superior de Justicia. También siguió la carrera de medicina. Se graduó de médico cirujano en 1865.

    Al término de sus estudios ingresó a la docencia en el Colegio de la Independencia Americana, dictando los cursos de Química e Historia Natural. Fue catedrático en la Universidad Nacional de San Agustín, en los cursos de Teoría del Enjuiciamiento y Medicina Legal. También fue maestro de conferencias interdiarias en la Academia de práctica forense.

    En 1868 integra una comisión especial, nombrada por el Ministro de Beneficencia Luciano Benjamín Cisneros, para estudiar las causas y fenómenos geológicos del terremoto de Arequipa de ese año.
    De su labor periodística debe señalarse que fue Director y fundador del diario político y noticioso "La Linterna", que se editó durante la administración de Manuel Pardo. Colaboró en varios periódicos de Lima, como "El Nacional" y "La Opinión Nacional". También lo hizo en "La Bolsa" y "El Pueblo" de Arequipa. Igualmente escribe en "La Gaceta Judicial" de Lima.

    Fue Prefecto del departamento de Ancash, nombrado por el vicepresidente encargado del Poder Ejecutivo, Luis La Puerta. Así lo dijo "El Diario Oficial" que se editaba en Lima, en su edición del 22 de agosto de 1879- Como tal hizo renuncia de sus haberes para contribuir a los gastos de la Municipalidad de Huaraz.

    Con motivo de la Guerra del Pacífico, para reunir fondos destinados a la compra de caballos para el servicio del ejército, Meneses donó 100 incas. Fue más allá. Con el grado de capitán integró el ejército de reserva en 1881. Al año siguiente, con el grado de teniente, fue ayudante mayor de la "Columna de Abogados" de la Guardia Nacional.

    Para 1883 ocupa la diputación por Castrovirreyna, en el Congreso reunido en Arequipa. Allí se opuso a hacer la paz con cesión de territorio.

    Según refiere Abelardo Gamarra en sus Recuerdos de la Guerra del Pacífico, "era entonces la casa del Dr. Meneses uno de los puntos de reunión de los patriotas que veían con recelo la conducta del gobierno y la combatían, pese a los riesgos que su actitud les acarreaba.

    Nombrado Alcalde de Arequipa en la época del gobierno de Iglesias, sólo pudo desempeñarse como tal desde el 1 hasta el 26 de enero de. 1884, por licencia concedida.El síndico José Moscoso Melgar desempeñaria  el cargo de alcalde desde el 26 de enero hasta el 21 de junio de 1884,  y desde esa fecha hasta  la clausura de la corporación edilicia, el teniente alcalde Augusto Tamayo.

    Leamos lo que "El Derecho" -órgano del Colegio de Abogados de Arequipa- afirmaba con referencia al doctor Andrés Meneses: "(...) fue Alcalde municipal de .Arequipa, con cuyo carácter y mediante conferencias con el general Velásquez y con el Jefe de Estado Mayor coronel Canto, obtuvo que se devolviera a la Municipalidad los molinos de la campiña que tenía en su poder el ejército chileno y evitó que éste cortara, para convertirlos en leña, los sauces y demás árboles de los balnearios de Sabandía y Tingo. Unánime voto de gracias le tributó el Concejo Provincial por actitud tan patrióticamente asumida".

    Como abogado desempeñó cargos por elección de la Corte Superior de Justicia: Agente fiscal sustituto, Adjunto al Juez de Primera Instancia, Juez del Superior Tribunal, Adjunto al Fiscal y Vocal Superior Suplente.

    Con los arequipeños Francisco Gómez de la Torre, José Segundo Osorio, Arturo P. Linares, Eduardo Vargas y Max Guinassi Moran forman la Asociación Patriótica (1890) que proclamará la reivindicación de Tacna y Arica al seno de la patria. En esa época también fue delegado organizador en el departamento de Arequipa del partido Unión Nacional, que era el partido radical. Posteriormente lo fue del Partido Demócrata.

    El estudio de Meneses era uno de los más prestigiosos de la ciudad de Arequipa. Un aviso aparecido en "La Bolsa" en los primeros meses de 1892 rezaba: "Andrés Meneses y J. Eduardo Vargas, abogados. Estudio: Calle de Ancash, N°41”.

    A raíz de un proyecto de ley que presentó el diputado por Arequipa Emilio M. Delgado sobre U defensa libre, se inició una interesante polémica en las páginas del diario "La Bolsa". El primer artículo apareció en la edición del miércoles 12 de setiembre de 1894, bajo el título "La abogacía y un proyecto dele/'. El texto, de autor anónimo, sostuvo que tal proyecto de ley era insostenible, por lo que debía ser rechazado por la Cámara de Diputados, y así fue a la postre.

    Uno de sus argumentos fue sostener que "la sustanciación de los juicios no es una cosa baladí como generalmente se cree por personas que no han saludado la ciencia jurídica; sino que ella cabalmente es la mayor garantía de los litigantes y del cumplimiento y aplicación de la ley, pero siempre que tal sustanciación sea llevada por su verdadero camino, lo que sólo puede conseguirse con la feliz intención del letrado que sepa Henar sus deberes y respetar la justicia”.

    Más adelante señaló que " (...) la tramitación de los juicios...no puede confiarse a las manos de cualquier presuntuoso que la enmarañe y anulé'.

    Por ello, lamentó "(...) que el honorable Diputado por Arequipa, quiera cerrar el paso exclusivo que tiene la juventud arequipeña, a las profesiones liberales, desde que la abogacía como es notorio, es el único horizonte que se abre a los inteligencias en esta ciudad, quitándole sus garantías y sus estímulos para darle la muerte, y obligar así a que no pequeña parte de la juventud estudiosa tenga que abandonar las aulas, por el trabajo industrial, cuando no por una nociva y detestable ociosidad, viendo que la profesión de abogado no puede dejarles la utilidad necesaria ".

    De inmediato replicó Andrés Meneses, entonces colaborador de "La Bolsa", quien, refiriéndose a los que litigan en los estrados judiciales, dijo que "tienen mayor interés que cualquier otro, en el triunfo de su causa; y son los llamados a buscar el defensor que mejor les convenga, para alcanzarla realización de sus derecho.

    Dirigiéndose a éstos decía: " Obligarlos a que necesariamente sean defendidos por un abogado, pudendo defenderse ellos mismos o buscar la persona en quien tengan mayor confianza, para su defensa, es cohibirla libertad, y ejercer una especie de tutoría obligada, sobre las personas, que no guarda armonía con la verdadera libertad."

    Y, asegurando que la carrera forense, es una especie de monopolio, establecido por la ley, contra los más triviales principios de las ciencias sociales, afirma: "Ese monopolio se establecerá por sí mismo; cuando se conozca que los abogados son más idóneos que cualquiera otra persona, para la defensa judicial: entonces, los litigantes acudirán a ellos, desdeñando a los demás. Pero eso debe ser voluntario y no debe emanar de un precepto legislativo."

    Añade el autor, que si los abogados son necesarios para la defensa judicial "(...) los buscarán necesariamente los litigantes, desde que, por razón natural, todos buscan lo que necesitan". De lo contrario, "no se obligue a las personas, a que los busquen forzosamente; porque ello importa, no solamente una carga indebida, sino una restricción de la libertad, que no puede justificarse”.

    De lo que se trata, entonces, es de buscar la superioridad de los abogados, respecto del común de las personas. "Pondrán en actividad sus talentos, su contracción y sus estudias, para descollar sobre quienes no lo sean; y entonces, lejos de sufrir la profesión, se engrandecerá más y más, con abogados tanto o más ilustres, como los hay ahora."

    En cuanto a la juventud, añade que tampoco sufrirá el menor daño, con la defensa libre. "Los jóvenes que se conozcan idóneos para escalar las alturas de la ciencia, seguirán esa carrera, y llegarán, al fin, a conquistarse una vida holgada y una posición firme, puesto que sobresaldrán del nivel común; y la defensa Ubre los habrá favorecido, en lugar de dañarlos."

    Sin embargo, no parece que todos se hallen capaces para llegar a esa altura. Sólo entonces, nos dice Andrés Meneses, "abandonarán la carrera y se dedicarán a otra profesión, para I* que tengan más aptitud; y en lugar de ser malos abogados, serán excelentes comerciantes, ingenieros o artesanos".

    Concluye diciendo que "con esto gana la sociedad, gana la abogacía, y cada uno ocupa el lugar que merece en la sociedad, sin que el diploma sea una patente de superioridad, sino solamente la verdadera idoneidad, y la competencia comprobada".

    Por esta razón, Andrés Meneses piensa que "(….) la noble profesión de abogado, no es solamente para defender pleitos: es para estudiar y criticar la legislación, insinuando los defectos y apuntando las enmiendas que deban introducirse; es para desterrarlos malos hábitos, que siempre se arraigan en la administración de justicia y para hacer efectivo el respeto al derecho ajeno, con lealtad y abnegación".

    El tribuno Francisco Mostajo, en el discurso de apertura del año universitario de 1950, afirma con razón: "El Dr. Meneses imprimía a sus escritos cierto sello de altura y dignidad."

    En cumplimiento de la ley N° 1367 de 20 de diciembre de 1910, que creó los Colegios de Abogados, se fundó el de Arequipa en Sesión de Junta General de 30 de julio de 1911, presidida por el Presidente de la Corte Superior de Justicia Víctor N. Morales. Antes hubo otro Colegio de Abogados, establecido el 4 de mayo de 1902, pero no tuvo carácter oficial y dejó de ser a poco de inaugurado. De ambos fue el primer Decano el doctor Andrés Meneses, sobresaliente abogado del foro arequipeño.

    El primer Directorio permaneció hasta el 12 de agosto de 1912, habiendo ocurrido en su período largo Hijo del agricultor Melchor Meneses Salas y de Luisa Pino de Meneses, nació Andrés el 3 de febrero de 1842 en Tiabaya. Después de realizar sus estudios primarios, presumiblemente en su pueblo natal, ingresó al Colegio de ía Independencia Americana, donde fue discípulo del deán Juan Gualberto Valdivia.

    En la Universidad de San Agustín se graduó de bachiller en Derecho (1858). Hizo su práctica forense en el estudio del doctor Teodoro La Rosa, primero y en el del doctor Manuel Alcázar, después. Paralelamente ingresó a la Academia de Práctica Forense, que, en Arequipa, dependía de la Academia Lauretana. En 1863 se recibió de abogado ante la Corte Superior de Justicia. También siguió la carrera de medicina. Se graduó de médico cirujano en 1865.

    Al término de sus estudios ingresó a la docencia en el Colegio de la Independencia Americana, dictando los cursos de Química e Historia Natural. Fue catedrático en la Universidad Nacional de San Agustín, en los cursos de Teoría del Enjuiciamiento y Medicina Legal. También fue maestro de conferencias interdiarias en la Academia de práctica forense.

    En 1868 integra una comisión especial, nombrada por el Ministro de Beneficencia Luciano Benjamín Cisneros, para estudiar las causas y fenómenos geológicos del terremoto de Arequipa de ese año.
    De su labor periodística debe señalarse que fue Director y fundador del diario político y noticioso "La Linterna", que se editó durante la administración de Manuel Pardo. Colaboró en varios periódicos de Lima, como "El Nacional" y "La Opinión Nacional". También lo hizo en "La Bolsa" y "El Pueblo" de Arequipa. Igualmente escribe en "La Gaceta Judicial" de Lima.


    En 1921 nuevamente será elegido Decano, pero renunció, siendo reemplazado por el doctor Arturo P. Linares.

    En el homenaje que le organizó dicha institución en 1923, fue honrado con el título de Decano vitalicio. Al respecto comentaba "El Pueblo", en su edición del lunes 23 de abril de ese año: "La actuación de ayer ha revestido la mayor importancia, digna de la eminente 1 meritoria personalidad de uno de los más distinguidos hijos de Arequipa."

    Ese mismo 23 de abril señalaba "El Deber": "El Colegio de Abogados de Arequipa, haciendo una excepción -como lo dijera en su discurso el Decano accidental, doctor Arturo P. Linares- ha querido consagrar en vida al que fue su Decano fundador, doctor Andrés Meneses, iniciando con la colocación de su retrato, la galería de los profesionales del foro que hayan desempeñado el decanato, pues, según lo expresara el mismo señor, se había siempre esperado a que el crisol del tiempo aquilatara los merecimientos de una persona para exaltar su memoria”.

    Otras actividades desarrolladas por Andrés Meneses fueron las siguientes: Presidió la "Asociación Patriótica" (1890 - 1891); se contó entre los miembros fundadores del Partido Pardo en Arequipa (1871); se contó entre los miembros de la Sociedad "Independencia de Cuba" (1873). También presidió la "Sociedad protectora de los derechos del pueblo" (1895) y la Dirección General de Instrucción.

    Guillermo Zegarra Meneses expresaba en 1961, en su Historia del Colegio de Abogados de Arequipa: "En sus últimos años, el Dr. Meneses, deslizó su vida muy cerca del campo, con la majestad del patricio y la bella sencillez del ciudadano, desprendido de honores, saboreando, como la mejor satisfacción, la ternura hogareña, la tranquilidad que le deparaba su recta conciencia y la vista de su obra que ya comenzaba a florecer en bellas y trascendentales realizaciones."

    Al sentirse enfermo, el doctor Meneses testó ante el notario José María Tejeda, el 12 de febrero de 1917. Dejaba como únicos herederos de sus bienes a su esposa y a sus ocho hijos sobrevivientes.

    Falleció en Arequipa el 19 de setiembre de 1924, a causa de la gripe. El mismo día, "El Deber" informaba en primera página: "En las primeras horas de la mañana de hoy, rindió tributo a la muerte el esclarecido jurisconsulto e ilustre hombre de ciencia, señor doctor Andrés Meneses, víctima de penosa y aguda enfermedad y después de haber recibido devotamente los últimos auxilios de la religión". "El Pueblo" expresó: "Con /» desaparición del doctor Meneses, se extingue una de las vidas más fecundas y brillantes que ha tenido esta ciudad desde hace muchos lustros."

    Fue enterrado en el Cementerio General con honores de Prefecto y sus restos depositados en el mausoleo de la familia Dórich Meneses. Usaron de la palabra para recordar su tarca de abogado y sus cualidades de amigo, Francisco Mostajo, por el Colegio de Abogados, Alberto Bailón Landa, por la Universidad; Francisco Gómez de la Torre, por el Colegio de  “la Independencia”; Julián Rodríguez, por la Municipalidad; y Edmundo Escomel, por hi Facultad de Medicina. "El Pueblo" y "El Deber" dieron cuenta de la ceremonia fúnebre.

    Su esposa, doña Adelaida Cornejo y Zavala, murió el 24 de junio de 1929, a los 78 años de edad. Vivía en la calle Melgar N° 213, antes Santa Teresa N° 39- La pareja tuvo diecisiete hijos. Fue bisabuelo de Héctor Zuzuznaga Meneses alcalde de Arequipa en el periodo (1976-1979), así como Prefecto, en el periodo  1991-1998.

    A Andrés Meneses un busto lo recuerda en el Colegio de Abogados de Arequipa.

    Predecesor:
    Armando de La Fuente
    1883
    Alcalde de Arequipa
    (01/01/1884)-(25/01/1884)
    Sucesor:
    José Moscoso Melgar (26 /01/1884/ hasta 21/06/1884).
    Augusto Tamayo
    (28 de mayo)1884

    Fuente:

    • Andrés Meneses. Elecciones Judiciales. En: "El Pueblo" del martes 12 de enero de 1915. Del mismo autor.El artículo Defensa Libre. En "La Bolsa" del viernes 14 de setiembre de 1894.
    • MARIO ROMMEL Arce ESPINOZA. Andrés Meneses. Decano fundador del Colegio de Abogados de Arequipa Edición del Colegio de Abogados de Arequipa, 2003.
    • Guillermo Zegarra Meneses. Historia del Colegio de Abogados y apuntes para la historia de Arequipa 1911 -1961. Suplemento de "El Derecho". Órgano del Colegio de Abogados de Arequipa. Arequipa, 1961.
    • Carlos Ramos NÚÑEZ. Historia del Derecho Civil peruano, Siglos XIX y  XX. Tomo V - Volumen 1. Lima: Fondo Editorial de la PUCP, 2005.
    • Francisco Mostajo. Discurso de Orden pronunciado en la apertura del Año Universitario de 1950 En "Revista Universitaria". Órgano de la Universidad Nacional de San Agustín. n° 31, año 1950.
    • Revista "EL DERECHO". Órgano del Colegio de Abogados de Arequipa. N° 30, año 1917.

    Mariano Bolognesi Cervantes


    Mariano Bolognesi Cervantes, (Arequipa, 4 de febrero de 1825 - Lima, 11 de julio de 1899) fue un militar, pedagogo y compositor peruano.

    El nacimiento de Mariano Andrés Bolognesi , está registrado en el Libro N° 80 de Bautismo Parroquial del Sagrario de Arequipa, con fecha 4 de febrero de 1826, al citar su nacimiento el mismo día del bautizo.

    Su madre fue la dama arequipeña Juana Cervantes Pacheco. Uno de sus hermanos fue el coronel Francisco Bolognesi, el héroe de Arica.

    Se cree que, junto con su hermano, participó en la revolución liberal contra el gobierno del general José Rufino Echenique, pues fue ascendido a teniente coronel después de la batalla de La Palma, la misma que selló el triunfo de los revolucionarios (1855). Luego mereció su ascenso a coronel de artillería graduado (1858).

    El 2 de febrero de 1856 se casó en la Parroquia de San Marcelo de Lima con Rosa Coloma Salazar, hija del general José Ildefonso Coloma y Maldonado, y de Juana Salazar y Sáenz de Ayala.

    Sin embargo, dejó la carrera de las armas, y se dedicó a la enseñanza de la música, en Lima y Callao (1861). Fue presidente de la Sociedad Filarmónica (1866-1867) y Director de la Sociedad Amantes de la Música (1872-1874). En una ocasión, cuando el presidente Manuel Pardo visitó a esta última institución y pronunció un discurso que se hacía interminable, Bolognesi lo interrumpió con la obertura de la orquesta, atrevimiento que causó que dicha Sociedad fuera cerrada.

    Durante la Guerra del Pacífico, se reintegró al ejército para colaborar en la defensa de Lima, amenazada por los chilenos. Comandó las baterías instaladas en Chacra Alta (Callao), y para evitar que cayeran en manos del enemigo, las inutilizó luego de las batallas de San Juan y Miraflores (enero de 1881).

    Bolognesi es el autor de la Canción nacional (1853) himno oficial de la República del Perú.

    Obras

    Composiciones poéticas y musicales
    Canción nacional (1853)
    La arequipeña (1853)
    La aurora del 5 de enero (1855), obra teatral de tema patriótico.
    La cantinera del ejército libertador (1855)
    Porvenir (1855), polca.
    La americana (1862), dedicada al general mexicano Ignacio Zaragoza.
    Dos de mayo (1866), canción.
    Textos para la enseñanza de la música
    Principios elementales de la música (1861)
    Compendio de música elemental (1867)
    Manual de salmisación (¿1867?)
    Textos para la instrucción militar
    Prontuario de instrucción militar (1864)
    Máximas, consejos e instrucciones sobre el arte de la guerra (1880). Traducido al inglés, francés e italiano.

    Referencias

    • Basadre Grohmann, Jorge (2005). Historia de la República del Perú (1822 - 1933). Tomos 6 y 9. Empresa Editora El Comercio S. A. Lima. ISBN 9972-205-68-1 (V.6) ISBN 9972-205-71-1 (V.9).
    • Artemio Peraltilla Díaz. " El Héroe de Arica Nacido en Arequipa" (1984).
    • Tauro del Pino, Alberto (2001). Enciclopedia Ilustrada del Perú. Tercera Edición. Tomo 3. PEISA. Lima. ISBN 9972-40-152-5.