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Jorge Cornejo Polar



Nació en Arequipa el 10 de noviembre de  1930. Sus padres fueron : Salvador Cornejo Cuadros y Susana Polar Aguirre.

Crecido en un ambiente de libros, Jorge Cornejo –igual que su desaparecido hermano Antonio– se fogueó desde niño en lecturas. Y si bien tanto su abuelo como su padre eran hombres de leyes, ellos terminaron, como se dice, por "tirar al monte": ese monte era naturalmente la literatura.

Pero apostar por la vocación literaria no les fue fácil. Recordamos que don Jorge, con gracejo arequipeño, solía decir que su hermano y él eran "dos disidentes del mundo de la abogacía".

En el último número de la revista La casa de cartón el crítico rememoraba pasajes de sus años de infancia: "Nací en Arequipa, en la casa de mi abuelo Jorge Polar, filósofo, maestro pero creo que ante todo poeta por temperamento, aunque no publicara mucha poesía. Mi madre y mi tía Estela, que eran sus únicas hijas, tenían verdadera adoración por su padre. Yo lamentablemente no lo recuerdo; murió cuando yo tenía año y medio. Allí en un ambiente presidido por el recuerdo constante del abuelo escritor, se conversaba mucho de cosas de cultura".

Pertenecer a una familia culta fue una fortuna para los niños Cornejo Polar. Allí se habían reunido dos bibliotecas, la de su abuelo y la de su padre, Salvador Cornejo, que era abogado, magistrado y profesor de literatura de la Universidad.

"Era pues una casa en que había libros de todas partes y así entre polvo de libros y rumos de letras crecí yo. Por ello antes de saber leer aprendí a amar los libros", recordaba el crítico literario en la citada entrevista.

Su gratitud a esa infancia con libros era viva, expresa: "¿Y cómo no los iba a amar si estuvieron a mi lado desde siempre, si jugaba con ellos y los garabateaba ante la mirada complacida del abuelo?

Pero más adelante, cuando supo leer, esos mismos libros le abrieron los ojos al mundo de la literatura.
Jorge Cornejo Polar aprendió sus primeras letras en el tradicional colegio arequipeño San Francisco de Asís. Concluida su secundaria, ingresó a la Universidad Nacional San Agustín en la Facultad de Letras, en donde se graduó de bachiller y doctor en literatura.

Su carrera académica no se detuvo. Su inquietud hizo que alistara maletas y viajara a continuar estudios en el extranjero. Enrumbó a España para seguir un posgrado en la Universidad Central de Madrid. Allí tuvo, entre otros profesores, al gran crítico literario Carlos Bousoño.

A su vuelta, trabajó como docente en su alma máter hasta 1975. Al siguiente se afincó en Lima para ocupar el cargo, en mérito a trabajo intelectual, de director en el Instituto Nacional de Cultura. Pero Jorge Cornejo Polar era un maestro, extrañaba las aulas universitarias, a sus pupilos que arriesgaban un juicio crítico o pergeñaban sus primeros poemas y relatos. Así, en 1979, el docente volvió a la cátedra en la Universidad de Lima y la Universidad del Pacífico. Casi simultáneamente también fue un consultor de la Unesco.

En la Universidad de Lima es donde, paralelo a sus clases en aulas, retomó su tarea de promotor cultural (en 1957 en Arequipa ya había organizado un encuentro de poetas en el que los llamados poetas puros y poetas sociales levantaron polvareda). En esta oportunidad convocó al encuentro que denominó "Poetas del mundo", al que asistieron poetas de todas latitudes de nuestro planeta, algo que entonces parecía imposible. Años después realizó un congreso de escritores con igual éxito. Lima se convirtió en un centro de peregrinación de reconocidos autores contemporáneos.

En el campo de la investigación literaria, Jorge Cornejo Polar dirigió su atención hacia la literatura peruana del siglo XIX, sobre todo el costumbrismo. Precisamente su tesis doctoral para la UNSA se llamó Manuel Ascensio Segura, su teatro.

El costumbrismo fue su cantera de sus estudios críticos. Con rigor y erudición, les siguió los rastros a nuestros autores costumbristas.

"El costumbrismo –decía– es la primera literatura de Hispanoamérica independiente. Acompaña entonces el proceso de afirmación de las diferencias, de formación de la identidad, de consolidación de la independencia, de fortalecimiento de la nacionalidad".

Además de su tesis sobre el autor de Ña Catita, publicó el libro Sobre Segura. Asimismo, le dedicó ensayos al autor de Frutos de la educación: Dos estudios sobre Pardo y Aliaga y Felipe Pardo y Aliaga, el inconforme. En este último estudio el profesor intentaba ofrecer otra faceta de Pardo, no como el consabido conservador, sino como crítico del poder.

Otro estudio que muestra el derrotero de la crítica del desaparecido profesor es El caso de la literatura del Perú en el siglo XIX. Pero también se acercó a nuestra literatura más reciente. Publicó La poesía de Juan Gonzalo Rose y Antología de la poesía en Arequipa en el siglo XX.


El 11 de noviembre de 2004 falleció en Lima a los 74 años de edad.

Fuente:
http://larepublica.pe/archivo/321079-adios-al-maestro

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